No es cuestión de abarcar más

20 marzo 2008, 11:20

Una de las cosas buenas de las sociedades científicas es que no tienen disciplina de partido, al contrario que en política, así que uno puede disentir de las líneas maestras de opinión sin ser denostado.

En su día ya critiqué el afán de la OMC de defender la exclusividad de la prescripción, y llevo unas semanas dándole vueltas al interés de la SEMFyC en bloquear la especialidad de Urgencias. Porque puede que los motivos sean estupendos, pero de verdad que no los veo. Aunque me esfuerzo.

En el número de enero de Gaceta, el suplemento de la revista Atención Primaria, venía un artículo (ojo: de opinión, no era un estudio de ningún tipo) titulado “Los médicos de familia desarrollan su trabajo en urgencias con alta calidad y satisfacción del paciente”.

A ver, eso no es novedad. Simplemente porque todos los especialistas hacemos no pocas guardias en urgencias durante el MIR, y porque luego los que trabajamos en centros rurales tenemos que seguir haciendo frente a las urgencias al ser el primer lugar al que acuden los pacientes por cercanía y accesibilidad.

Pero también tenemos que manejar depresiones e insuficiencias cardíacas en consulta y nadie alza la voz para que desaparezcan la psiquiatría y la cardiología como especialidad…
La medicina de urgencias tiene un cuerpo de conocimientos no propio, pero casi. Muchos de los fármacos que se manejan son muy específicos, las técnicas difieren, los mecanismos mentales para el diagnóstico y el manejo del paciente no son los mismos que en consulta.

Esta estrategia de abarcar, de mostrar que en primaria podemos hacer muchas y variadas tareas no nos ha llevado a ningún sitio. Entonces, ¿por qué meter palos en las ruedas de quienes quieren avanzar por su camino?
En Estados Unidos incluso tienen la figura del paramédico que sin ser médico ni enfermero está especializado en el manejo de las urgencias, sin que nadie lo vea como una merma de la capacidad de los dos primeros. ¿Por qué aquí se ve la creación de la especialidad de urgencias como un ataque al médico de familia, pues?

Más nos valdría defender nuestra especialización. Definir nuestras competencias y avanzar en ellas. Demostrar que lo que hacemos es necesario y que somos los más adecuados para hacerlo. Mientras no lo hagamos la única diferencia con el médico general de hace cuarenta años será simplemente la etiqueta que nosotros mismos nos ponemos pero que el público (y el político) todavía no distingue.

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Comentarios

  1. Creo que no tienes en cuenta tres cosas:

    1.- La SEMFyC sus altos cargos y directivos esta en manos del PSOE y es convenientemente reconducida por el partido cuando alguna de sus reivindicaciones choca con los intereses políticos de este.

    2.- La especialidad de URGENCIAS no interesa pq una vez creada, sus trabajadores asumirían la Atención Continuada en todas sus formas, se liberarían de guardias los EAP y acabariamos con una ambulatorización del sistema, aparte de con dobles gerencias y doble gasto.

    3.-Además si se crease la especialidad, los urgenciológos empezariamos a reivindicar carencias, material, equiparación de horas de trabajo, de sueldos,… la pesadilla de cualquier gestor.

    Salu2

    — Grendel · 21 marzo, 14:49 · #

  2. Compañero Jokin creo que te has empezado a percatar de que la especialidad de Urgencias no existe (todavía), pero si existen médicos (muchos de ellos de familia, pero no todos, en mi tienes un ejemplo) que actúan, se sienten y son reconocidos por sus pacientes como verdaderos “especialistas de las Urgencias”.

    Efectivamente hay intereses en que la especialidad de Urgencias no se cree, y ninguno de estos intereses es verdaderamente Sanitario, sino en su mayoría políticos. El problema es que hay unos cuantos médicos que anteponen la política a su profesión (que triste suena, pero que real).

    Un saludo ;-)

    La Bicha · 25 marzo, 19:21 · #

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