El primer año de residencia estuve tres meses en Pediatría. Ahora he vuelto un mes más a mi Centro de Salud a atender niños. Y siguen sorprendiéndome dos cosas: el concepto de fiebre y el de la cantidad adecuada de comida. El primero lo dejo para otro día, que es un poco más complejo.
Las madres y abuelas de los niños hasta los 9-12 años aproximadamente (la prepubertad) se quejan continuamente de que "sus niños no le comen". Niños activos y joviales que, tras medirles y pesarles, se comprueba que llevan un ritmo de crecimiento adecuado. Y pasada esa difusa barrera de edad, el motivo de consulta cambia a que come demasiado.
Los niños no son como personas en pequeñito. Al igual que no saben contar qué les duele, no están sujetos a las convenciones sociales de lo que deben y no deben comer. Cuando tienen hambre, buscan la comida. Y cuando dejan de tenerla, dejan de comer. No se debe forzar nunca la comida. Si un niño tiene energía para correr y jugar durante todo el día es que está comiendo bien. Si no, tendría hambre y comería.
Un niño enfermo, aunque sea un simple catarro con muchos mocos y mucho "Apiretal® gotas", no tiene ganas de comer del mismo modo que un adulto pierde el apetito cuando enferma. Y cuanto más dure el catarro, más días estará sin ganas de comer. No hay que preocuparse mientras la ingesta sea continua (aunque sea de poca cantidad cada vez) y el niño NO PIERDA PESO, y lo haga lentamente o lo mantenga (los 150 grs. cada 2 semanas en los lactantes son una aproximación, no un dogma).
Si un niño de cierta edad no come a mediodía, comprueben que no está picando entre horas. Las criaturas son listas como, nunca mejor dicho, el hambre. Son capaces de saltarse la verdura del almuerzo si saben dónde conseguir las galletas a media tarde.
Vamos a poner orden, gente... No se puede pretender que un niño coma mucho cuando la madre está vigilando las calorías. No se puede pretender que nuestro hijo coma lo mismo que el hijo de los vecinos o que lo que comían sus hermanos (del mismo modo que nuestros propios hermanos no comen lo mismo que nosotros). Y lo que no se puede es pasar del "algo que estimule el apetito" a "¿un régimen bueno que se pueda hacer?".
[Escuchando: The Bravery - No Brakes]
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