Consejos para elegir Medicina de familia

8 marzo 2007, 00:12

Bienvenido, compañero que has llegado a través de Google. Dentro de un mes te toca decidir en qué te vas a especializar y, por nota o por vocación, Medicina de familia es una de tus opciones. Si yo me encontrara otra vez en tu situación y tuviera que decidir si hacer Familia, otra especialidad o esperar y repetir el examen tendría en cuenta varias cosas. Lo primero, ver si se prefiere la vida de hospital o la de centro de salud, puesto que son muy diferentes. Un centro de salud es más pequeño, generalmente todos los profesionales de todas las categorías se conocen entre sí, el paciente lo siente como más cercano y accesible... Y el ambiente que se respira es diferente. La gente en las habitaciones de hospital está más o menos grave y las caras de los familiares en el pasillo lo refleja, pero por el mismo motivo la salud y el alta por mejoría se vive de manera mucho intensamente. Un centro de salud es la guerra de trincheras de la Medicina, donde los objetivos se consiguen poco a poco y trabajando codo con codo profesionales y pacientes. El hospital es la maniobra maestra, el desembarco de Normandía que igual termina en gloriosa victoria que en infausto desenlace. Y sin perder de vista que hoy por hoy no hay especialidad de Urgencias, pero cada vez está más cerca. Quizá te interese esperar y entrar, ya desde el MIR, a un hospital en lugar de dar el salto al acabar la especialidad (cuatro años). Tampoco está de más un poco de introspección y ver si uno sirve para pasar consulta o no. Un compañero mío cardiólogo reconoce que no podría hacer Familia porque no sería capaz de estar pasando consulta todas las mañanas y ver entre cuarenta y ochenta personas por día. Y tiene razón: no es lo mismo pasar planta, realizar pruebas diagnósticas o terapéuticas y tener una consulta a la semana para dar resultados que estar a piñón, día tras día atendiendo personas. La gente ve al médico de familia de manera diferente. Quizá por esa cercanía le pregunta, le rebate, le discute... Y como atiende un montón de motivos diferentes las oportunidades se multiplican (insértese aquí el caso de una paciente que empezó la consulta diciéndome «hoy vengo a pelearme con usted». Al final no hubo pelea pero malabarismos, de sobra). Hay que aprender a conversar, a negociar, a convencer y a dejarse convencer cuando haya que ceder. Hay que aprender a decir que no y aprender a decir que sí. Hay que saberse o no capaz de recoger los datos importantes y tomar decisiones con rapidez. Normalmente no serán decisiones a vida o muerte, pero partimos con un paciente citado cada 3-5 minutos (sí, has leído bien: cuarenta y cinco personas en dos horas y media siendo un privilegiado) y el retraso se irá acumulando. El tiempo que dedicas a una tarea es tiempo que le quitas a las demás, y la vida del médico de familia no es sólo la consulta: citologías, cirugía menor, seguimiento de embarazo, visita domiciliaria, consultas programadas, formación continuada... Las horas en exceso no te las van a pagar, no te las van a agradecer y tu pareja o familia las van a acabar resintiendo. En consulta hospitalaria si hay duda puedes echar mano de una prueba más y esperar. En Urgencias tienes a compañeros a los que preguntar y pedir criterio (anda que no he llamado yo veces al cardiólogo o al radiólogo en mis guardias de hospital...), pero en un centro de salud estás tú sólo. Como ya dije, afortunadamente no se trata de vida o muerte, pero cuando una persona consulta tres veces seguidas por el mismo motivo sin ver evolución alguna empieza a complicarse el manejo de la entrevista... Otra de las cosas a saber es que el refranero suele acertar, pero no está escrito en piedra. Ese Aprendiz de mucho, maestro de nada no es aplicable literalmente en nuestro trabajo, ya que se te exige ser aprendiz de mucho pero se te permite ser maestro de lo que más te guste y el tiempo y los medios te permitan. Cirugía menor (quistes, nevus, infiltraciones de articulaciones... ¡hasta la vasectomía es cirugía menor!), diabetes, hipertensión, migrañas, promoción de la salud y estilos de vida, psicoterapia, ecografía... Muchas son las oportunidades para un médico de familia con dedicación. No menos importante: ¿Cuánto dinero esperas ganar de la Medicina? Si quieres vivir como el infame doctor Martín no elijas Medicina de familia. Aunque el título de la serie y sus incinerables vivos guionistas consiguieran hacer creer a toda España lo contrario, con tu sueldo no podrás vivir en una casa de dos plantas con cinco personas a tu cargo, una asistenta y veranear en la playa. Para ganar dinero en Medicina hay que dedicar horas extra o especializarte en una técnica quirúrgica concreta. Las guardias están mal pagadas y la cirugía menor la hacen mejor los plásticos porque dedican mucho más tiempo a perfeccionar técnica, así que olvídalo. Medicina (y más en caso de Familia) da para vivir razonablemente bien, pero al comparar la relación salario/tiempo dedicado con cualquier otra profesión liberal, queda en un triste lugar. Y por supuesto, otra cuestión nada desdeñable: ¿qué queda libre en la ciudad en la que quieres vivir? ¿Estás dispuesto a desplazarte una temporada a otro lugar? ¿Qué tal llevas las relaciones a distancia? ¿Quieres conocer gente nueva? Que puede parecer una tontería, pero decidir entre hacer Anatomía patológica (que ni te va ni te viene) en tu ciudad o marcharte cien kilómetros (y tener que postponer vuestros planes de boda) para hacer Familia no es nada fácil... Al final, en el salón de actos del Ministerio, no hay una sola pregunta cuya respuesta te lleve a elegir una especialidad u otra, y puede que todo este texto sólo haya servido para acrecentar las dudas. Créeme, no era mi intención...

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Comentarios

  1. hola!!
    efectivamente he llegado aqui gracias a google… muy buen escrito sobre la Medicina de Familia por cierto… no obstante me asalta una duda… sabes cual es el mejor lugar para formarte bien en esta especialidad? hospital pequeño mejor, lo se, pero donde? hay muchas diferencias entre comunidades?

    Muchas gracias!

    — lina · 17 marzo, 12:03 · #

  2. Uy, eso es mucho más difícil, Lina…
    Hay quien te recomendará coger una ciudad pequeña porque al tener el hospital de referencia menos especialidades y personal te tocará hacer un poco de todo. Yo la hice en una ciudad media con un buen hospital de referencia y un centro de salud a quince kilómetros de la ciudad.

    Los objetivos que te marcas son diferentes en un sitio u otro. Mientras que en un sitio pequeño vas a intentar hacer de todo (incluso entrar en quirófano, que te vendrá de lujo para aprender técnicas), en uno grande vas a aprender qué tienes que manejar en primaria y qué tienes que derivar (por ejemplo, vi que no tenía mucho sentido derivar insuficiencias cardíacas para control anual rutinario cuando en mi hospital la demora era enorme porque estaban todo el día haciendo cateterismos corononarios. Si no había franca descompensación aprendí a manejarlas yo en consulta y visitas a domicilio)

    Lugares concretos donde sea mejor o peor no te puedo decir, así que déjate llevar por la intuición y por las opiniones de quien ya estén trabajando allí. Aprovecha estos meses para ir de visita ;)

    Jokin · 17 marzo, 18:53 · #

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