Ayude a evitar el error médico

24 noviembre 2005, 09:45

Lleva ya tiempo en mi disco duro un artículo de la Agency for Healthcare Research and Quality. Y mientras pensaba en qué escribir me he encontrado con él. Como todavía estoy convaleciente tras la operación y he tomado contacto con el paciente que todos llevamos dentro, me ha parecido interesante, así que aquí les pongo una traducción de un texto en el que dicha agencia hace recomendaciones a los pacientes para que ellos mismos ayuden a reducir el número de errores médicos.


Un error médico se da cuando algo planeado como parte de un cuidado médico no funciona, o cuando se ha usado un plan equivocado desde el primer momento. Los errores médicos pueden aparecer en cualquier lugar dentro del sistema sanitario:
  • Hospitales,

  • clínicas,

  • unidades de cirugía ambulatoria,

  • centros de salud,

  • farmacias y

  • hogares de los pacientes.

Los errores pueden ser relativos a
  • medicamentos,

  • cirugía,

  • diagnósticos,

  • equipo e

  • informes del laboratorio.

Pueden darse incluso durante tareas cotidianas. Por ejemplo al darse en un hospital una comida con alto contenido en sal a un paciente con una dieta libre de ella.

[Nota: Supongo que eso será en los EEUU. Si algún lector ha tenido oportunidad de probar una comida de hospital sabrá que hasta los menús con alto contenido en sal carecen de ella. Incomprensiblemente, en un hospital español es más fácil conseguir un cigarrillo que un paquete individual de sal de mesa. Pero como ejemplo ilustrativo nos vale.]

La mayoría de los errores derivan de problemas propios del complejo sistema sanitario de hoy en día, pero los problemas también se dan cuando hay problemas de comunicación entre médicos y pacientes. Por ejemplo, en un reciente estudio auspiciado por la estadounidense Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ) se vio que con frecuencia los médicos no insisten lo suficiente en la importancia de que cada paciente tome una decisión informada. Pacientes desinformados y poco conscientes de su papel en el proceso curativo tienen menor tendencia a aceptar la opción terapéutica ofrecida por el médico y menor tendencia a poner de su parte para que el tratamiento funcione.

¿Qué puede hacer? Involúcrese en su propia salud.

  1. La acción más importante con la que puede ayudar a prevenir un error médico es formar parte activa de su equipo de salud.

  2. Debe tomar parte en las decisiones que le afecten. La investigación muestra que pacientes más implicados en su salud obtienen mejores resultados terapéuticos.

    Algunas sugerencias concretas:

    Medicamentos:

  3. Comunique a cada médico que le atienda la medicación que está tomando.

  4. No sólo los medicamentos son importantes, también lo son suplementos vitamínicos, complejos de herboristería y medicinas que no necesitan receta médica.
    Al menos una vez al año, lleve todo lo que esté tomando a la consulta con su médico de cabecera. Así su médico puede mantener al día el registro de su medicación, y pueden aprovechar para hablar de los efectos de la medicación y resolver cualquier duda que tenga.

  5. Asegúrese de que su médico conoce sus alergias y reacciones adversas a medicamentos.

  6. Así reduce las posibilidades de recibir un tratamiento perjudicial.

  7. Cuando su médico escriba una receta, compruebe que la entiende.

  8. Si usted no es capaz de descifrar la letra de su médico, probablemente el farmacéutico tampoco sea capaz.

    [Nota: La proverbial mala letra del médico es un concepto universal, parece…]
  9. Pida información clara (con palabras que pueda entender) sobre su nuevo tratamiento en el momento en que le dan la receta.

    • ¿Para qué es esta medicina?

    • ¿Cómo debo tomarla y durante cuánto tiempo?

    • ¿Cuáles son los efectos adversos?¿Qué debo hacer si aparecen?

    • ¿Puedo tomar esta medicina junto al resto de mis medicinas?

    • ¿Qué comidas, bebidas o actividades debo evitar mientras tome esta medicina?

  10. Cuando saque la medicina de la farmacia, pregunte si es la misma medicación prescrita por su médico

  11. Un estudio del Massachusetts College of Pharmacy and Allied Health Sciences halló que el 88% de los errores médicos relativos a medicación se debían a tomar el medicamento o la dosis equivocados.

    [Nota: Y con el tema de los genéricos, más. Si no está seguro, pida que le enseñen una caja “original” y que le muestren que el principio activo es el mismo en la caja que a usted le dan. Hay muchos nombres parecidos y eso no indica que tengan efectos similares. Y si aún así no se queda tranquilo, vaya a otra farmacia. Si en un comercio cualquiera no nos llevamos un producto que nos convence, ¿por qué hacer una excepción con los pequeños venenos que son las medicinas?]
  12. Si tiene dudas sobre las indicaciones en el prospecto, pregunte.

  13. Por ejemplo, pregunte si “cuatro al día” significa una cada seis horas exactas, cuatro a lo largo del día sin importar cuándo ni cuántas, o cuatro en intervalos regulares a lo largo del tiempo que pase despierto.

  14. Pregunte a su farmacéutico por la mejor manera de medir las dosis de jarabe. Y pida que le enseñen si no sabe cómo manejarla.

  15. Mucha gente no conoce la manera adecuada de medir jarabes y medicinas en líquido. Por ejemplo, es muy corriente usar cucharillas, pero puede haber grandísimas variaciones entre una cuchara y otra de motivo diferente. Dispositivos especiales, como jeringas con marcas de mL, ayudan a tomar la dosis correcta cada vez. Pedir ayuda hasta aprender cómo manejarlos ayuda aún más.

  16. Pida información por escrito sobre los efectos no deseados que su medicación pueda causar.

  17. Si ya sabe lo que puede ocurrir, estará mejor preparado para cuando suceda. De esta manera podrá informar de la complicación cuando ésta se produzca, sin esperar a que la situación empeore.

    Ingresos hospitalarios:

  18. Si tiene la posibilidad, elija un hospital en el que se traten a muchos pacientes con su mismo proceso.

  19. Los resultados son mejores cuando los pacientes son tratados en centros con amplia experiencia respecto a la enfermedad concreta o la cirugía necesaria.

    [Nota: En EEUU. En España, la elección de centro hospitalario suele estar regulada por la Administración, y salvo casos concretos o la asistencia privada no se permite la libre elección]

  20. Si está en un hospital, pregunte a los profesionales con los que tenga contacto directo si se han lavado las manos

  21. Lavarse las manos es un medio eficaz de evitar la diseminación de enfermedades en los hospitales, pero todavía no se hace regularmente, o con la suficiente profundidad. Cuando se pregunta a los profesionales si se han lavado las manos, estos lo hacen con mayor frecuencia y con más cantidad de jabón.

    [Nota: Pero pídalo con educación, por favor :) ]

  22. Cuando sea dado de alta, pídale al doctor que le explique los cuidados y tratamiento que debe seguir en su domicilio.

  23. Eso incluye conocer la nueva medicación (o los cambios realizados en su medicación previa), y también saber cómo ha de incorporarse a su vida ordinaria nuevamente. Generalmente, los médicos piensan que el paciente sabe más sobre lo que debe o no debe hacer de lo que realmente sabe en el momento del alta.

    Cirugía

  24. Si va a ser operado, asegúrese de que usted, su médico y su cirujano saben y están de acuerdo con la intervención concreta que se va a realizar.

  25. Realizar una intervención correcta en el lugar equivocado (por ejemplo, operar la rodilla izquierda en lugar de la derecha) es poco frecuente. Pero cuando es la salud de uno mismo, incluso una vez son muchas veces. Las buenas noticias es que la intervención en el lugar equivocado es un error 100% evitable con un poco de diálogo.

    Otras indicaciones

  26. Pregunte ante cualquier duda o comentario que tenga.

  27. Tiene derecho a preguntar a cualquiera que esté implicado en su cuidado. Y a obtener respuestas, claro.

  28. Asegúrese de que conoce al médico a cargo de sus cuidados

  29. Esto es especialmente importante si le atienden varios médicos distintos, por tener varios problemas de salud o estar ingresado en un hospital.

  30. Asegúrese de que todos los profesionales de la salud que le atienden saben lo que tiene y lo que precisa.

  31. No asuma que todo el mundo conoce lo suficiente sobre su enfermedad.

  32. Pídale a un familiar o amigo que esté con usted (alguien que hable por usted si no puede, o que ayude a realizar ciertas tareas).

  33. Incluso si no necesita ayuda ahora, puede que la necesite más adelante.

  34. Más no siempre es mejor

  35. Pregunte por qué ha de realizarse una prueba o someterse a un tratamiento y en qué medida le va a ayudar. Puede que esté mejor sin hacérselo.

  36. Si está pendiente de una prueba, no asuma que la ausencia de noticias son buenas noticias

  37. Pida los resultados de sus pruebas.

  38. Aprenda sobre su enfermedad y sus tratamientos preguntándole a su médico y enfermera, y usando otras fuentes fiables

  39. Los amigos y vecinos no son una fuente fiable. El proceso de su enfermedad no es igual al de nadie más. Un medicamento que haya sentado bien a un conocido no tiene por qué ser la mejor opción para usted.
    Algunos lugares (en español) en Internet que puede consultar son los siguientes:

Artículo original aquí

[Listening to: Duncan Dhu – Imagino]

,

---

Comentarios

---