Hoy recogí mi tarjeta de Simyo. Tras tímidos intentos de Vodafone de ponerse en contacto conmigo (llamadas que se cortan al tercer tono, justo cuando has alcanzado el teléfono) se dieron cuenta de que sigo teniendo con ellos otra línea, la que da más dinero, así que no han debido poner muchas pegas y se ha producido la portabilidad.
Compruebo que todo funciona bien, tengo línea, el GPRS va adecuadamente en el iPhone… contento.
Pero leo mi correo y me encuentro una promoción de Simyo y Fon con la que, usando unos códigos especiales, me hacen un descuento importante en el contrato y en las llamadas entre teléfonos de la misma operadora. Grr… >_< Esto me hubiera venido mucho mejor hace diez días. Miraré a ver si compensa mover algún número más de la familia, porque si no voy a empezar con la nueva compañía con cara de tonto. La misma que se le queda a uno cuando se compra un cacharrito y a la semana sale la nueva versión mejorada, sin que nadie se lo hubiera avisado…
¿No es una de las leyes de Murphy que a la semana que te compres un cacharro electrónico saldrá una nueva versión mejorada… lo postergues lo que lo postergues?
— KalEl el Vigilante · 27 marzo, 18:01 · #